El caso es que ya han pasado más de 100 días de infructuosas negociaciones que hacen que el país funcione SIN gobierno.
Vale, el estado sí que funciona. Los carteros siguen repartiendo cartas, las señoras de la limpieza asean los quirófanos, la bibliotecaria te atiende si vas a pedirle libros... pero todo ello sin gobierno. De momento ni siquiera es el récord de Bélgica, ni se acerca al récord mundial que tenemos en Estepaís, fijado en la temporada 1936-1937.
No es bien bien lo que soñó Durruti, pero proponemos una nueva bandera para flamencos y valones

